Por qué debemos dejar de celebrar la navidad y cómo hacerlo
Introducción
Puede parecer que este post es un post típico de cabreo post-navidad, después de soportar todas las cosas que ya sabemos y que resumiré que conlleva la navidad.
Pero no es para nada mi intención. No es un post de desahogo, es un post para ir dejando claro que tenemos que parar esta locura de una vez por todas.
Sé que no va a ser fácil, sé que no va a ser de un día a otro, pero hay que empezar a hablarlo de una vez, de romper ese melón y también de darnos cuenta de que si queremos podemos. Estoy muy habituado a hablar con personas de izquierdas, reaccionarias y/o antisistemas que se han quedado en el discurso fácil de que todo lo malo del mundo es culpa del capitalismo, de que el sistema es así y nos oprime, nos obliga y no podemos hacer nada contra él. Parece que toda la culpa es del sistema y nosotros somos unas pobres victimas que solo podemos quejarnos pero no hacer nada en contra. Ese discurso me molesta mucho porque da a entender que todos los derechos que tenemos ahora, por qué sí, hemos estado peor, se consiguieron de forma mágical, como caida del cielo y no a través del trabajo, sacrificio e incluso muerte de miles de personas.
Sí es cierto, que el sistema ha mejorado mucho en su control, que es muy masivo y que han ganado muchas batallas, pero la guerra continúa y además me gusta recordar un dicho que la primera vez que lo leí fue en la biblia y como es un libro recopilatorio de viejos relatos ese dicho tiene que tener más años que la humanidad misma:
Dios mio, dame entereza para aguantar las cosas que tengo que soportar, fuerza para cambiar lo que puedo cambiar e inteligencia para distinguir ambos.
El sistema, la navidad, y lo que queramos es fuerte, no se puede cambiar de un día para otro, pero está claro que hay que intentarlo. Además como decía una muy sabia persona en un concurso de la televisión, aquí hemos venido a jugar.
Por qué dejar de celebrar la navidad
Antes de explicar el por qué dejar de celebrar la navidad voy a dejar las cosas claras. La navidad le gusta a muchas personas y de una manera en la que nunca ni yo ni nadie se puede meter. Cada persona tiene sus propios motivos para querer u odiar algo y por supuesto nadie tiene motivo para metese en esas cosas. Pero cuando yo hablo de la navidad no hablo de la navidad católica, la navidad familiar, o la navidad personal de nadie, hablo de la navidad actual al menos en Occidente y todos los países que tenemos bastante influencia de los yankis. Hablo de esa amalgama de fiestas donde se junta un gran consumismo, fiestas religiosas más o menos antiguas, consumismo, ritos paganos más o menos antiguos, consumismo, ritos religiosos bastante más modernos de lo que la gente se cree, más consumismo, otros ritos paganos los cuales muchos de ellos pueden hasta tener unos pocos años y bueno, un poco más de consumismo.
Os hago un resumen de cómo eran mis navidades cuando era niño, como hace 50 años y como son ahora, al menos en mi país, España, que como digo se mezcla una cultura religiosa católica aderezada con una dictadura tardía más una gran cantidad de influencia del capitalismo yanki gracias a las grandes empresas que ya nos han invadido física y culturalmente.
De niño, las navidades empezaban unos pocos días antes del 22 de diciembre, y cuyo único aviso eran unos anuncios algo más característicos de esas fechas, empezando con uno sobre ropa interior para hombre de abrigo, en concreto era una supuesta marca nórdica que te prometía que con ella nunca pasarías frío. Unos pocos días antes de ese 22 de diciembre, depende del día en que tocase ese día, pues terminaban las clases y oficialmente empezaba la navidad. La parrilla televisiva cambiaba completamente, ya que solo habían dos cadenas de televisión y una de ellas no se veía siempre ni en todos sitios. Pero como digo, había un cambio donde por la mañana temprano se ponían series o películas animadas y al mediodía películas de las llamadas más familiares. En esas fechas podías ver películas de la factoría de Jim Hemson o de Walt Disney, como la bruja novata o Mery Poppins.
El 22 era un día para los adultos, que estaban todos muy emocionados pero yo solo recuerdo ir por la calle y que todos los comercios tuvieran la radio puesta con el sorteo que se escuchaba en todas las calles del centro de la ciudad, que además eran peatonales. Luego llegaba la cena de Nochebuena con la familia, la Navidad y las pelotas de la abuela, la del cocido claro, y esas cosas, y me encantaba. Una semana más, la Nochevieja donde comías las uvas y podías quedarte hasta tarde viendo el programa de Nochevieja con tu abuela y algún primo o prima y por supuesto, nunca olvidar esa Nochevieja donde a la Sabrina se le vieron las tetas con su famoso "Boys Boys" que dio mucho que hablar y para mí fue un acontecimiento y para mi abuela su más sonado; "uuuuuhh", que siempre sueltan las abuelas cuando algo las sorprende y las perturba o indigna. Que luego cuando eres adulto te enteras que tu abuela ha visto de todo en la postguerra, cosas mucho peores, pero oye, unas tetas es para indignarse más que el hecho de que rapasen a mujeres si cogían unas gotas de más de aceite del que les correspondían por la cartilla de racionamiento. En fin...
Y nada, Reyes y ese estado agridulce de tengo muchos regalos de mis padres y mis tíos pero mañana tengo colegio y es un rollo. Eso sí, a Juanito le voy a poder dar envidia con mi coche teledirigido que solo va para adelante y para atrás, pero luego el me dejaba la boca abierta con su castillo de Grayskull.
En fin, y ¿qué es ahora la navidad? pues ya todos lo sabéis pero para mí lo más doloroso es que empieza el 1 de noviembre, recien terminado el Día de los Santos/Halloween/Día de los muertos. Me comentaba un amigo que trabaja en un centro comercial grande que siempre le maravilla esa semana donde están cambiando la decoración y se mezclan murciélagos, calaveras terroríficas, demonios y tridentes junto al niño Jesús, la virgen María y los pastorcillos.
Así que sin necesidad de definir la Navidad que tenemos que sufrir hoy en día, con luces, ruido, compras, estrés, y que como digo dura más de un mes, voy a explicar por qué se debe dejar de celebrar un evento que claramente se nos ha ido de las manos.
Por cierto, muchos puntos podrían estar dentro de otros o ser consecuencia de algún otro pero bueno.
Es impuesta
Sí, ya sé que solo con este punto ya debería bastar porque es impuesta, te obligan a vivirla y no puedes escapar de ella. Seguro que alguien me dice que puedes irte de la ciudad, que nadie te obliga a celebrarla, pero todos sabemos que la realidad no es así. No puedes huir de ella si tienes familia y no quieres pelearte con la mayoría, no puedes huir de ella si quieres permanecer en una ciudad y creo que nadie tiene que obligar a nadie a irse de donde vive y lo peor es que es tan masiva que hagas lo que hagas te la toparás de cara.
Yo vivo en el sur de España y la Semana Santa también es una fiesta que al menos en mi ciudad es muy masiva y larga, diez días en concreto. Cortan calles para las procesiones, ponen adornos, etc, pero incluso una fiesta tan religiosa y propia de nuestro país y muy relacionada con su dictadura reciente no es tan masiva, exagerada, consumista y larga como la Navidad.
Y como digo, ya solo por ser tan impuesta deberíamos darle una vuelta al tema. Mucha gente también me dice que a ellos les gusta, que es bonita y yo lo veo genial, pero como digo y es de cajón, a mí también me gustan las fiestas BDSM y no por ello obligo a nadie a celebrar una durante un mes, cosa que además sería muy agotador. Como digo, hay otras fiestas impuestas más o menos, pero lo de la Navidad es muy exagerado
Es antireligiosa
Una de las excusas más recurridas para apoyar la Navidad es que es una fiesta religiosa, que es muy inherente a nuestra cultura que principalmente Católica y sino te gusta pues ajo y agua. Evidentemente no es una excusa, y como ateo pues imagina lo que me importan a mí tus fiestas religiosas. Si a ti te gustan pues las haces en tu casa y punto, no hace falta hacer partícipe a toda una ciudad de tus cosas.
Pero incluso, comprándote ese tema y quitando que todas las fiestas religiosas son fiestas paganas que la Iglesia hicieron suyas, es que cualquier persona que de verdad sea profundamente religioso o católico se dará cuenta que poco tiene que ver estas celebraciones con la fiesta religiosa. No voy a meterme mucho en esto porque es evidente, realmente como digo hay tres o cuatro días puramente religiosos, el resto pues son cosas que no tienen nada que ver con ninguna religión excepto con la religión del dinero. Y todo esto no solo lo opino yo que como digo soy ateo, sino que lo he escuchado de muchos católicos profundos que hablan de cómo han pervertido estas fiestas que se parecen más al templo invadido por mercaderes que Jesucristo echó a patadas que a un pesebre pobre donde se supone que nació el niño Dios.
Es muy contaminante
El hecho de que estamos en una sociedad tan consumista y tan contaminante que prácticamente todo lo que hacemos contamina a unos niveles que con el tiempo ha ido a peor y no a mejor. El reciclaje es o un fracaso o una falsa a nivel global y solo unos pocos países lo realizan correctamente pero poco pueden hacer contra el resto del mundo. Todo eso lo tengo claro y esa pelea es otra por decirlo así. Pero reconozco que me molesta en demasía que incluso personas que están muy concienciadas con ese tema durante todo el año y que incluso, sufren lo que ahora en medios de comunicación han empezado a llamar la eco-ansiedad, de repente llegan esas fechas y como que la ansiedad la han perdido y contaminan todo que podrían contaminar en un año o mucho más.
Como digo, por un lado ya tengo asumido que es una batalla perdida, pero por otro como digo me molesta que den tanto follón durante el año con el ecologismo y luego llega la Navidad y ya no hay reparos. Y solo hablo de la cantidad de residuos que producimos en navidad, entre productos inútilies, plasticos de juguetes, adornos, etc, envoltorios de regalos y basuras varias. Y digo solo porque si hablo de la contaminación lumínica pues hubo un momento en que parece que la gente empezó a preocuparse por ese tema pero cuando los ayuntamientos empiezan a poner las luces en Octubre, pues ya no sé cual es la idea de haber cambiado muchas farolas durante el año para que no molesten a los vecinos o les jodan la vida a los pájaros porque a pesar de todo en las ciudades no estamos solo nosotros.
Da problemas de salud
La navidad es un periodo que claramente produce muchos problemas de salud. La mayor parte de ellos es por juntar mucha gente en espacios cerrados que terminan produciendo epidemias que luego cuestan dinero, salud y tiempo a las personas en enero, y al estado, es decir a todos los que nos hayamos reunido o no también. Hasta ahora no se le da importancia, y solo se vio un poco los colmillos al lobo con la pandemia del Covid, pero es que con el tiempo esto puede ir a mucho peor, la resistencia de bacterias a los antibióticos y la aparición de nuevos virus darán muchos más problemas en el futuro.
Produce problemas psicológicos
Yo los problemas psicólogicos los podría meter en el punto de problemas de salud, por supuesto, pero quería ponerlos en un punto aparte porque me parecen olvidados y son tan preocupantes como otros problemas de salud.
Creo que la mayoría de personas que leen esto conocerán casos de ansiedad, estrés, depresión, irratibilidad y un largo etcétera de síntomas a causa de la Navidad. Algunas personas conocerán a alguien y otras directamente lo habrán sufrido en sus carnes, y además todos estos síntomas que he descrito pueden ir desde leves hasta muy graves, ya que he conocido casos de personas que han necesitado ayuda profesional por muchas semanas o meses o han tenido recaídas de alguna dolencia mental que pensaban que tenían superada.
Destroza las ciudades, barrios y convivencia
Otro tema que llevamos quejándonos todo el año, pero que parece que cuando llega la Navidad, tal como he comentado con otras cosas como la contaminación, nos olvidamos y dejamos hacer a políticos y empresarios que hagan con nuestras ciudades y nuestros espacios públicos lo que a ellos les de la gana con la excusa de que es Navidad o la peor, "es por los niños, ¿es que nadie piensa en los niños?".
Como digo llevamos todo el año quejándonos de como se están gerificando las ciudades, que han dejado ser espacios públicos donde las personas viven, comparten y se relacionan a ser macro centros comerciales donde ni se puede ir por las zonas habilitadas para los peatones porque se llenan de terrazas de bares, restaurantes y cafeterías, ni se puede estar porque todo está pensado no para vivir en la ciudad, sino para comprar en la ciudad. No hay bancos o estos son muy incómodos, no hay espacios tranquilos, no hay jardines y si los hay se llenan de eventos como mercadillos, para que la gente compre y así como digo hemos transformados las ciudades en grandes lupanares comerciales.
Pues todo eso, encima en Navidad se multiplica por cien o por mil.
Obliga a viajar
Esto no es importante, pero es un poco como consecuencia de todo lo anterior. Se obligan a muchas personas a viajar y eso puede o no ser bueno o malo, pero el hecho de que sea siempre en una fecha en concreta da lugar a más contaminación, accidentes, masificación, etc, etc.
Es anacrónica y cada vez más gente la odia
Cuando digo que es anacrónica es simplemente que ya la parte más tradicional se ha casi eliminado y solo nos está quedando la parte consumista y por eso ha perdido tanto su significado original, su esencia, su alma, que ya ni la excusa de que es para que la familia empieza a no tener ningún sentido.
Es capitalisma, un sistema en decadencia.
Finalmente, como digo, todo esto que estoy contando no es una rabieta o un berrinche momentaneo. Es una reflexión que llevo haciendo mucho tiempo y creo que ya va siendo hora que dejemos de pensar que ir en contra de la Navidad es algo negativo, es de personas antisociales o de personas que no respetan los sentimientos religiosos del resto de la sociedad.
A día de hoy la Navidad es una excusa más de un sistema capitalista de consumismo extremo, de consumir por consumir para poder producir por producir ya sin ningún tipo de objetivo, de una huída hacia delante y de un suicidio social y de especie y los únicos beneficiados son una panda de drogadictos y psicópatas que al vivir en una realidad paralela creen que ellos van a vivir miles de años pero no van a poder romper las leyes de la vida al igual que ninguno de nosotros.
No le tengo mucha esperanza con la humanidad este siglo pero está claro que si al menos no queremos seguir haciéndoles el juego a esa panda de locos descerebrados e intentar que la caída no sea tan dura hay que empezar por hacer cosas.
¿Y qué podemos hacer?
Finalmente se me ha quedado un artículo muy largo, por lo que la solución, que la hay y no es tan difícil la explicaré más adelante en un segundo artículo, pero para adelantar algo solo diré que todas las mejoras en la sociedad, la ganancia de derechos, etc, tal como he dicho al principio no caen del cielo y pensar que no podemos hacer nada contra el sistema es un síntoma claro de mentalidad de esclavo, por lo que hay que empezar a cambiar esa mentalidad ya que es una mentalidad impuesta desde que somos pequeños pero no es una situación real.
Que MonEsVol os guíe.
/gemlog/