# Tiempo en internet limitado ## Introducción Como ya he comentado este tipo de soluciones, muchas personas las rechazan completamente por pensar que son inviables, pero como he explicado anteriormente cada persona tiene que adaptarla a sus propias circunstancias. Como ejemplo pondré mi propio caso. ## Limitando el tiempo a internet de los menores Hace un tiempo vi un reportaje en un telediario nacional donde hablaban de una madre que le tenía restringido el tiempo de conexión a internet de sus hijos. La medida me gustó mucho aunque hay que reconocer que a día de hoy es complicado porque el acceso a internet es ubicuo y además muy fácil. Además si eliminamos los móviles de los menores, pues siempre tendrán amigos que los tengan. No digo que sea una mala idea y que no haya que hacerlo, pero prohibir por prohibir no sirve de nada sin una educación clara, tratándolos como adultos y explicándoles tanto los problemas que se pueden encontrar en internet como el de ofrecerles otras alternativas más atractivas. Por ejemplo yo recuerdo en mi caso que a mí mis padres nunca me pusieron tiempo límite para jugar a la consola porque yo ya me lo auto-imponía. Entiendo que esto no tiene por qué vale para todos los niños pero sí recuerdo que a otros niños sí les prohibían jugar a la consola durante la semana pero entonces se iban a casa del vecino o del amigo a "estudiar", y ese vecino o amigo sí tenía consola sin límites. Como digo, en menores siempre he pensado que una buena educación es mucho más importante que una prohibición exclusiva, pero un control paterno/materno no viene mal por si la cosa se puede torcer demasiado. Eso sí, hay que tener cuidado, sobre todo a partir de ciertas edades en llevar un buen equilibrio entre control y privacidad del menor. He escuchado a padres decir que como son sus hijos tienen todo el derecho a saber todo lo que hacen y esto ni es legal ni es bueno para el desarrollo del menor. Es mejor crear un entorno de confianza donde el menor por sí mismo cuente las cosas a sus padres sin necesidad de que éstos hagan de detectives privados. Pero bueno esto ya se sale un poco de la idea de este libro ya que es algo que compete a la educación de menores y para eso hay buenos profesionales. ## Limitando el tiempo de los adultos Es difícil que vayamos diciendo a los menores que no hagan determinada cosa si luego nosotros no acompañamos con el ejemplo. Y es que como he dicho antes, la adicción a internet, a los juegos, etc, no es cosa exclusiva de los menores aunque por supuesto son los más vulnerables. En cuanto al exceso de uso de internet, pues ya creo que estamos cansados de ver en las ciudades a las personas andando por la calle con la mira fija en el móvil, casi indiferentes a lo que le pasa alrededor hasta el punto que han ocasionado accidentes y su propia muerte. Y es que ya parece que no estás en un sitio sino haces fotos para tus redes sociales, o un selfie para que se vea que eres feliz, aunque no lo seas, o más preocupados de ver la última noticia en un país remoto que lo que ocurre en tu calle. Y ya no solo en las ciudades, conciertos, etc, lo vemos en gente que va a la montaña, a la playa, o incluso a bucear. La obsesión con estar conectados todo el rato puede llegar a ser enfermizo y preocupante, ya que como cualquier vicio no te deja disfrutar del momento ya que estas mas pendiente de otras cosas. Como he dicho antes, yo recomiendo usar la conexión a internet con mucha mesura y no como algo cotidiano, poniéndonos horarios e incluso periodos de desconexión absolutos.Voy a poner mi propio ejemplo para que se quede claro. Para empezar, yo tuve una época donde pude estar un año sin teléfono inteligente, usaba un ahora llamado dumphone o teléfono tonto, ya que solo necesitaba llamar y mandar sms. Además me puse un limite de 3 horas al día para conectarme a internet, elimine mis redes sociales y mi navegador tiene una opción para poder ver las páginas Webs que quiero, descargármelas y verlas tranquilamente sin conexión en cualquier momento del día. Además los fines de semana no tocaba ningún ordenador o similar. Posteriormente esto cambio cuando cambie de trabajo, como digo hay que adaptarse a las circunstancias de cada uno en cada momento y ya tenia que estar conectado todo el día, tener redes sociales, etc. y tuve que comprarme un smartphone o teléfono inteligente. Ahora lo que hago es que intento limitar mi conexión a internet al trabajo, quitando que quiera ver alguna película o serie en horario no laboral y luego los fines de semana hago desconexión completa. Como se puede observar, es fácil crear un plan para limitar nuestro tiempo en internet y es muy necesario, ya que como digo cualquier vicio u obsesión es mala. Si crees que a ti no te hace falta, que no tienes ningún tipo de adicción al móvil, y que eso sera para otros, haz una prueba. Coge tu móvil, sal a la calle y apágalo y llévalo así en el bolsillo. En media hora, cuenta cuantas veces has echado mano del móvil para intentar ver algo a pesar de que sabes que lo llevas apagado. Calcula incluso si, estando apagado, lo has notado vibrar en tu bolsillo o si has escuchado el móvil de otra persona sabiendo que lo tienes apagado, has ido a mirar si te estaban llamando a ti. Este pequeño experimento te dirá muchas cosas. En todo caso, como ya explique en uno de los primeros capítulos, también tiene que adaptar cada uno estas cosas a la circunstancias de cada persona y cada momento en la vida de uno. Aun así, es bueno y bonito elegir momentos de desconexión, tanto para el tema de la darse cuenta que a veces vivimos demasiado conectados como para poder también dedicarnos tiempo a nosotros mismos. Incluso estoy viendo últimamente que organizan eventos de desconexión digital a casas rurales los fines de semana, así que tan desencaminado no tengo que ir.